Una nutrición óptima es uno de los factores más importantes para envejecer con salud. Por ello, una ingesta adecuada de nutrientes esenciales, como los ácidos grasos de omega-3, es determinante en la mejora de la longevidad y la calidad de vida del adulto.

Una correcta nutrición es uno de los pilares más importantes para conseguir un envejecimiento saludable manteniendo las funciones mentales y físicas en buen estado, y por lo tanto preservando y asegurando una mejor calidad de vida. Con la edad se disminuye la ingesta y la absorción de nutrientes esenciales para nuestro organismo, lo que incrementa el riesgo de desnutrición y empeoramiento del estado de salud. Por eso, es muy importante ingerir las cantidades necesarias de nutrientes esenciales como los ácidos grasos omega-3.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el consumo de al menos 250 mg de omega-3 al día. 

 

En este grupo de edad, se ha estudiado la influencia de la ingesta de ácidos grasos omega-3 en la función cerebral, el sistema cardiovascular, el sistema inmune, el rendimiento muscular y la salud ósea.

Estos nutrientes esenciales han demostrado ser capaces de modular la inflamación, los niveles elevados de lípidos en sangre, las trombosis arteriales responsables de los infartos de miocardio y cerebrovasculares y la hipertensión. Los mecanismos que contribuyen a estos beneficios son de diversa naturaleza y son muchas las investigaciones que se llevan a cabo para conocerlos.

Los resultados apuntan a que los Omega 3 podrían tener efectos positivos mejorando el estado vital y la calidad de vida.

Los ácidos grasos omega-3 han demostrado ser potencialmente beneficiosos en la salud de nuestros mayores al reducir el riesgo de deterioro cognitivo fomentándose su consumo a través de la dieta o mediante suplementos alimenticios. Los resultados obtenidos apuntan a que los Omega 3 podrían tener efectos positivos en las patologías típicas del envejecimiento, mejorando el estado vital y la calidad de vida durante esta etapa de la vida.

 


Referencia bibliográfica: Molfino et al. 2014. The Role for Dietary Omega-3 Fatty Acids Supplementation in Older Adults. Nutrients. 6, 4058-4072; doi:10.3390/nu6104058